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Mi hermanita menor



Coqui y yo nos llevamos dos años. Es la tercera de siete, después de Tato y yo. Ella nació un 9 de mayo, y fue la primera bebé nacida ese Día de las Madres en Puerto Rico. En esta foto estamos sentadas en la jardinera del frente de la casa familiar en Summit Hills, donde vivimos hasta mis 13 años. Curioso que Coqui aparece en la foto con el pelo rizado y yo con el pelo lacio. Ella siempre ha tenido el pelo lacio y el mío se me riza y desriza con voluntad propia. Me imagino que en esa ocasión mami le había hecho un permanente, como los que ocasionalmente nos hacía a las dos niñitas de la casa. Porque luego de nosotras, nacieron tres varones, así que fuimos las nenas de la casa por unos cuantos años, hasta que finalmente nació Charito, la séptima, la sorpresa, la benjamina y querendona.


Cuando escribí la canción Mi hermanita menor, fue dedicada a Coqui. La escribí reflexionando sobre esos años en los que crecimos juntas, formándonos como dos personas tan cercanas pero tan distintas. Porque ella era pura energía, inquieta, creativa y alegre, y yo era más introvertida y seria. Yo recuerdo esos años con ella con mucha nostalgia y cariño. Durante nuestra adolescencia nos dio con pintar las paredes del cuarto que compartíamos, llenándolo de colores, de naturaleza y de alegría. Y es que Coqui es una gran artista, y ya desde entonces comenzó a desarrollar su arte usando las paredes como lienzo. A mí me fascinaba. Y me fascina todavía su trabajo.


Cuando yo me fui a Nueva York, a mis veinte años, nos dejamos de ver por un tiempo. Luego ella también se mudó a Nueva York para estudiar en Pratt Institute, y ahí volvimos a compartir aventuras y quehaceres. Aún recuerdo que cuando ella decidió mudarse a Brooklyn, para estar cerca de Pratt, alquilamos una van para llevar sus cosas. Entonces me tocó guiar aquella guagua desde la Calle 10 en Manhattan, yo tan atrevida, pensando que iba a ser una cosa muy fácil. De momento estamos trepados en el puente -no recuerdo si fue el Brooklyn- y está muy viva en mí la sensación de vértigo que sufrí al ver el río allá abajo y yo guiando aquella van y tratando de mantenerme en el carril sin mirar mucho para que el pánico no se apoderara de mí. ¿Te acuerdas, Coqui?


Así que Mi hermanita menor en la canción era Coqui. Pero cuando Mami la escuchó en un concierto mío, le dijo a Chari que yo le había escrito una canción. Eso me lo dijo Chari años después y nos hemos reído con la confusión de nuestra madre. Siempre estaré agradecida de la familia que me tocó. Todo lo que soy y lo que tengo se lo debo a esa familia que me sostuvo y me sostiene aún. Porque aunque ya no tenga físicamente a los padres y abuelas, aún tengo a casi todos mis hermanos y hermanas. Perdimos en el camino a Manolo, el gran Baro, el quinto, amoroso, sensible y un gran artista. Pero siempre está presente junto a mis hermanos y hermanas, cómplices en el arte y en el amor. Gracias, familia.


Mi hermanita menor 

 

Creciste conmigo y te vi 

Tratando en puntillas de alcanzar el cielo 

Con tu mano extendida 

Y pintaste con tu alma de pitirre

Las paredes del cuarto 

Abriendo las persianas 

Para soltar tu risa huracanada 

 

No eras como yo, no eras tranquila 

Nunca triste siempre preocupada. 

Enmarañada y alborotada 

Propinabas al silencio palmoteadas

Y rompías con tu canto la mañana. 

 

Ahora te veo, casi igual que antes 

Aunque has crecido tanto desde entonces 

Mi hermanita menor, tan complicada 

Que te siento querer como si nada 

Y espero estar contigo en algún tiempo 

Y crecer otra vez, alma con alma.

 

Niñez que no se fue y está conmigo 

Cuando te miro a ti 

Niñez que ya se fue y que no consigo 

Atrapar para siempre para ti, para mí.

 

 

 

 


1 comentario

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Debbie
hace 2 días
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Hermosa historia! Los hermanos son los amigos escogidos por el Universo para nuestro deleite ;-)

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